A CADA UNO SEGÚN SU NECESIDAD

(Segundo Domingo de Pascua)
Domingo, 8 de abril de 2018.

Un sistema económico al servicio de la humanidad es aquel que administra la producción, la distribución y el consumo de los bienes materiales  con el propósito de atender a las necesidades de sus miembros.
El propósito fundamental de un sistema económico es, por tanto, asegurar que todos los miembros de la sociedad, sin excepción, participen equitativamente en la producción, distribución y consumo de los bienes económicos.

Todo es tuyo

El hecho de que en nuestro mundo unos pocos toman posesión de la riqueza mientras la mayoría vive en la pobreza, es prueba evidente de que los sistemas económicos existentes han fracasado. Un sistema económico que es incapaz de atender a las necesidades de todos es un sistema inhumano.
He aquí un sistema económico humano: “Nadie consideraba sus bienes como propios, sino que todo lo tenían ellos en común… No había entre ellos ningún necesitado, porque todos los que poseían campos o casas los vendían, traían el importe de las ventas, y lo ponían a los pies de los apóstoles, y se repartía a cada uno según su necesidad” (Hechos 4:32-35).
Bajo este sistema económico todos los hombres participan en él y se benefician de él. Este es el único sistema económico apropiado para un mundo resucitado.

(Por Jesús A. Diez Canseco)