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LAS NOTICIAS MUERDEN

VENENO EN LAS NOTICIAS.
Las noticias contaminadas con la mentira
son el veneno que el pueblo respira.

¡Cuidado, el perro muerde!

EL PODER INVISIBLE.
Los medios informativos tienen el poder de modificar la manera de pensar y actuar de la gente … sin que la gente se dé cuenta.

LO QUE LA PUBLICIDAD PUEDE HACER.
Una campaña publicitaria bien orquestrada puede hacer que un conservador se convierta en un liberal y viceversa. También puede hacer que el mundo crea que los injustos son justos.

 LIBERTAD DE LOS MEDIOS DE INFORMACIÓN.
Los medios informativos son libres cuando no están subordinados a los intereses de ningún grupo de poder. Y son serviles cuando algún grupo de interés los convence de que son libres.

(Por Jesús A. Diez Canseco).

JUSTICIA Y SENTIDO COMÚN

JUSTICIA Y PROPIEDAD.
Cuando un hombre posee y usa la propiedad con exclusión de los demás, estamos hablando de la injusticia económica. Por el contrario, cuando la propiedad es adquirida, poseída y usada por todos, entonces estamos hablando de la justicia económica. Por tanto, es responsabilidad del hombre usar la propiedad para vivir en la justicia, no en la injusticia.

El mundo es de todos

SENTIDO COMÚN.
El sentido común es un común denominador a todos los de la raza humana; pero si un grupo reducido de personas se apropiase del sentido común, entonces ese grupo carecerá de sentido común.

EL ORIGEN DE LOS DESACUERDOS.
Si los hombres no pueden ponerse de acuerdo en lo que es bueno para ellos, ¿cómo podremos esperar que se pongan de acuerdo en cualquier otra cosa?. Hay algo bien claro, sin embargo, y ese algo es que los desacuerdos son originados por unos pocos individuos que insisten en que todo, o casi todo, es de ellos.

UNA FORMA DE EGOÍSMO.
Para que un sistema económico cumpla con el requerimiento de la justicia, es necesario que produzca el bienestar para todos, pero si sólo produce el bienestar para un grupo, entonces, cumple con el requerimiento del egoísmo.

(Por Jesús A. Diez Canseco).

SI QUIERES, PUEDES VER A DIOS

(Quinto Domingo de Cuaresma)
Domingo, 18 de marzo del 2018.

Ver a Dios implica conocer quién es él, cuáles son sus motivaciones y cómo nos relacionamos con él.
Dios se revela totalmente ante todos aquellos que quieren verlo (Juan 12:21). Cuando vemos a Dios, vemos que nosotros estamos en él, vemos a un Dios creador y redentor, que comparte su gloria con nosotros. Y, la gloria de Dios es el triunfo de la vida sobre la muerte: “Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre” (Juan 12:23).
Todo aquel que quiere ver a Dios, está llamado a unirse a él en la lucha entre la vida y la muerte, y la consecuente victoria de la vida.
Ver a Dios, por tanto, significa hacerse como el grano de trigo que cae en la tierra, muere y da mucho fruto (Juan 12:24).
Ver a Dios es comprometerse a una transformación radical con el propósito de terminar con los males que afligen al individuo y a la sociedad, males que destruyen a nuestro mundo y que, sin embargo, son glorificados por éste.
Todo aquel que tenga la valentía de hacer ese compromiso radical, se encontrará con tantas dificultades que agotará su vida combatiéndolas pero “la guardará para una vida eterna” (Juan 12:25), por cuanto un mundo que glorifica a los que explotan a sus semejantes, no ofrece nada que merezca continuarse en la vida eterna. Y, aquel que se beneficia de las injusticias del mundo, vivirá bien en él pero no tendrá vida eterna, en otras palabras, perderá su vida.

(Por Jesús A. Diez Canseco)

PREFIERES LA IGUALDAD O LA DESIGUALDAD

¿PREFIERES LA IGUALDAD O LA DESIGUALDAD ECONÓMICA?
Fíjate bien en lo que prefieres: La desigualdad económica fomenta la existencia de personas que viven en la abundancia, mientras otras carecen de lo necesario para sobrevivir. En cambio, si prefieres la igualdad, todos tendrán lo que necesitan para vivir dignamente.

ESCOGE EL SISTEMA ECONÓMICO QUE PREFIERES.
El sistema económico que hace ricos a todos los hombres, respeta la igualdad humana; el sistema que hace pobres a todos los hombres, es un fracaso humano, y el sistema que divide a los hombres en ricos y pobres, ha instituido la desigualdad humana.

LOS HOMBRES CAUSAN SUS PROPIOS PROBLEMAS.
Cuando los hombres viven en unidad, ellos son capaces de satisfacer sus necesidades ya sea en la escasez o en la abundancia. Pero cuando viven divididos en grupos antagónicos, tanto la escasez como la abundancia son motivo de conflictos entre ellos. En la escasez, ellos se pelean por los pocos bienes disponibles. En la abundancia, ellos se pelean por apoderarse de la mayor porción. Por tanto, los problemas que surgen entre los hombres con motivo de la satisfacción de sus necesidades, no son causados por la escasez o la abundancia, sino por los hombres mismos.

(Por Jesús A. Diez Canseco)

LA UNIDAD TE HARÁ FUERTE

EL USO INAPROPIADO DE LA FUERZA HUMANA.
En el Jardín del Edén la serpiente sembró la discordia entre el hombre y la mujer a modo de preludio a la disolución de la unidad humana y la subsecuente instalación del antagonismo social. Una vez que el hombre y la mujer se dedicaron a luchar entre ellos, ya no les sobró fuerzas para buscar la reconciliación. Desde ese entonces, el Jardín del Edén fue reemplazado por las divisiones y desigualdades que vemos todos los días en el mundo.

LA FUERZA DE LA RAZÓN Y LA RAZÓN DE LA FUERZA.
Si la lucha que conduce a la unidad humana no ha tenido éxito todavía es porque la fuerza de la razón no puede competir con la razón de la fuerza.

LA SIEMBRA DE LA UNIDAD.
El que usa su fuerza para liberar a los oprimidos, está sembrando las semillas de la unidad humana.

EL SOL SALE TODOS LOS DÍAS.
Negar la existencia de la lucha de clases en el mundo es como negar que el sol sale todos los días. Es cierto que las nubes pueden impedirnos que veamos al sol, pero eso no significa que el sol no está sobre nuestras cabezas.

(Por Jesús A. Diez Canseco)

LA VIDA EN COMÚN UNIDAD

¿QUÉ ES LA VIDA EN COMÚN UNIDAD?
Es la forma de vida en la que los seres humanos viven unidos y en armonía los unos con los otros. Es la vida que les permite definirse como humanos y perpetuarse como especie singular. Esa es la vida de la comunidad humana, que permite a tods ls personas poseer el mundo en virtud de sus cualidades superiores a las de los demás seres vivientes.
En la comunidad humana, los hombres tienen la convicción de que no existe nada más valioso, entre todos los seres vivientes, que un ser humano cuyas cualidades y habilidades le permiten transformar la Naturaleza y producir todo lo que es necesario para la vida.

UNA VIDA CONCORDE CON LA NATURALEZA HUMANA.
Los hombres viven en concordancia con su naturaleza humana cuando reina entre ellos la unidad y la armonía propias de la comunidad humana.
Así mismo, es concorde con la naturaleza humana que toda persona posea todo lo que le es necesario para satisfacer sus necesidades al más alto nivel requerido por su dignidad humana.

EL DERECHO A POSEER EL MUNDO.
Que la humanidad tiene el derecho a poseer el mundo entero significa que ningún hombre puede quedar excluido de tal derecho.

EL ANTAGONISMO.
La existencia de grupos antagonistas en la sociedad eleva el antagonismo hasta su máxima expresión:  El hombre mata al hombre.

LA JUSTICIA Y LA RAZÓN.
La lucha por la justicia tiene como motivación la aspiración del hombre a restaurar su dignidad humana. Y la resolución de tal lucha ha de alcanzarse mediante la razón; de lo contrario, el hombre no entiende ni lo que es la justicia ni lo que es la razón.

(Por Jesús A. Diez Canseco).

RECONSTRUYE TU CUERPO

(Tercer Domingo de Cuaresma).
Domingo, 4 de marzo del 2018.

Reconstruye tu propio cuerpo para que puedas vivir plenamente.
Hay que reconstruir también el cuerpo de la humanidad para poder sobrevivir, aunque nos cueste mucho sufrimiento, de la misma manera en que Dios reconstruye el Templo – su propio Cuerpo – para preservarlo.
1. Dios reconstruye su Templo. Cuando los hombres destruyen a los hombres (es decir, cuando destruyen el Templo), Dios expulsa del “Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas” (Juan 2:14), Dios expulsa a los que valoran al dinero más que a los seres humanos. Las acciones de fuerza desplegadas por Dios recayeron sobre sí mismo, sobre su propio Cuerpo, por cuanto todos los hombres (incluso los que destruyen el Templo) son parte de Dios.
Toda persona que se reedifique a sí misma sobre las ruinas causadas por el mal, está restaurando su propio ser por medio del sacrificio personal.
Todos tenemos la responsabilidad de reconstruir el cuerpo de la humanidad, el Templo de Dios, con total dedicación porque “el celo por tu casa me devora” (Juan 2:17).
Pero los poderosos del mundo se opone a la reconstrucción: “‘¿Qué signo nos muestras para obrar así?'” (Juan 2:18). Los que no quieren aceptar que la humanidad es el Templo de Dios, saben bien que el mundo pertenece a la humanidad por eso ellos no tienen otro recurso que negar que el Templo de Dios se identifica con la humanidad.
Por cuanto Dios creó al mundo, no para que sea propiedad de un grupo reducido, sino para que sea de todos los hombres, éstos deben reconstruirlo cada vez que su naturaleza es alienada: “Destruyan este santuario y en tres días lo levantaré” (Juan 2:19).
2. Dios reconstruye el Templo de la humanidad devolviéndole la vida cada vez que la pierde. Ante la realidad de un mundo que se destruye por acción de aquellos que fomentan la destrucción, Dios nos revela signos de reconstrucción, signos que nos hacen ver que la humanidad recobrará la vida.
He aquí esos signos: Los hombres purificaremos y reconstruiremos nuestro mundo (nuestro cuerpo) solamente cuando aceptemos que todos somos miembros de un solo Cuerpo, miembros de una unidad indivisible, decididos a renunciar a todo aquello que nos divide y destruye.

(Por Jesús A. Diez Canseco)

TU AUTOESTIMA

(Segundo Domingo de Cuaresma).
Domingo, 25 de febrero del 2018.

Cuando tu autoestima se oscurece a causa de la presencia del mal, se hace necesario que restaures tu resplandor.
Cómo restaurar el resplandor de tu autoestima:
– Has de verla tal como es: resplandeciente, muy blanca, tal como Dios la creó para ti.
– Has de reconocer que los elementos de la oscuridad son males pasajeros que tu autoestima sufre en determinados momentos de tu vida.
– Has de tener la convicción de que tú estás unido a Dios, de la misma manera en que Dios Padre está unido a Dios Hijo: “Este es mi Hijo amado” (Marcos 9:7). Es en razón de esta unidad que puedes compartir la bondad de Dios.
– Has de escuchar a Dios decirte: “Escúchenlo” (Marcos 9:7), sean como él.
La grandeza de tu autoestima queda plenamente restaurada cuando tu vida triunfa sobre la muerte, es decir, con la resurrección de Jesucristo, resurrección de la cual somos beneficiarios. No digan a nadie lo que han visto, hasta que el Hijo de Hombre resucite de entre los muertos (Marcos 9:9). Es el propio Dios que vive en ti quien te anuncia la restauración de ltu grandeza, y te da los medios apropiados para tal restauración.
Dios y los hombres somos protagonistas de la restauración de la bondad de la naturaleza humana. “Si Dios está con nosotros, ¿Quién estará contra nosotros? Si ni siquiera se reservó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos va a dar con él todo lo demás?” (Romanos 8: 31-32).
Los que viven en Dios, se hacen resplandecientes.

(Por Jesús A. Diez Canseco).

LA CONVERSIÓN ES EL ANTÍDOTO CONTRA LA DESTRUCCIÓN

(Primer Domingo de Cuaresma).
Domingo, 18 de febrero del 2018.

Cuando el hombre, individual o colectivamente, se destruye a sí mismo, es necesaria la conversión.
¿Qué puede motivar a una persona a matar a sus propios semejantes, como ocurre cuando un joven entra en una escuela y mata a estudiantes y profesores? ¿Qué fuerza destructoras pueden mover a esa persona a realizar una matanza de ese tipo?
He aquí las causas principales que motivan esas matanzas:
– El ejemplo que da el propio país donde el homicida vive. ¿No vemos frecuentemente que el gobierno ataca a pueblos enteros, mata a gente indiscriminadamente, usando las armas más poderosas que tiene a su disposición?
Cuando un gobierno utiliza la agresión y la matanza como medio para solucionar sus problemas, ¿No es ese acaso el ejemplo que siguen aquellas personas que viven agobiadas por problemas mentales o sociales? Cuánto más agresivo es un país, más agresivos son sus pobladores.
– La proliferación de armas homicidas que facilmente llegan a las manos de cualquier persona.
– La glamorización de la violencia.

Esas causas serán erradicadas cuando el gobierno  dé ejemplo de su habilidad para resolver sus problemas y conflictos sin recurrir a las matanzas,  gresiones o guerras.
Para erradicar esas causas es, pues, necesario la conversión. Una conversión que transforme al país  bélico en un país pacífico, en un país que dé ejemplo de paz y armonía, en un país que sea capaz de llevarse bien con todos los demás países del mundo.
Todas estas soluciones están al alcance del gobierno y de sus pobladores, si así se lo proponen.
¿Qué es, pues, la a conversión? es la acción por la cual un gobierno o una persona transforman los efectos destructivos del mal en efectos liberadores. Por la conversión nos unimos a la liberación que viene de Dios, quien nos conduce de la muerte a la vida. La conversión transforma el sufrimiento que destruye en redención que restaura la vida.

(Por Jesús A. Diez Canseco).

UN MILAGRO MÁS ALLÁ DE LA CURACIÓN

(Sexto Domingo de Tiempo Ordinario)
Domingo, 11 de febrero del 2018.

Una Curación Milagrosa.
Un leproso ruega a Jesús: “Si quieres, puedes limpiarme” (Marcos 1:40). Ahora bien, Dios envió a su único Hijo al mundo para hacer suyas las dolencias de la humanidad y así poder curarlas.
La enfermedad que desfigura a la humanidad toma la forma de la destrucción del hombre por el hombre. Esa enfermedad es una enfermedad causada por unos pocos, sufrida por muchos y degradante para todos.
El milagro consiste en que Jesús no sólo curó al leproso sino que tomó sobre sí la marginación que sufre el leproso, exponiendo así las enfermedades que afligen a la humanidad.Expliquemos:
Después de curar al leproso, Jesús le dijo: “Mira, no digas nada a nadie… Pero él, así que se fue, se puso a pregonar con entusiasmo y a divulgar la noticia, de modo que ya no podía Jesús presentarse en público en ninguna ciudad, sino que se quedaba a las afueras, en lugares solitarios” (Marcos 1:44-45). Ocurre, pues, que Jesús sufre la marginación del leproso, por cuanto de acuerdo a la ley el impuro “vivirá aislado; fuera del campamento tendrá su morada” (Levítico 13:46).
El trabajo de Dios es obstaculizado a causa de las normas de un mundo que margina y oprime a la gente. Una vez curado, el leproso no comprendió que Dios necesita su colaboración para llegar a una humanidad afligida por toda clase de males individuales y colectivos.
Aquellos individuos (o naciones) que no pueden comprender que Dios viene a curar a la humanidad de las enfermedades que la desfiguran, son los que ponen obstáculos para que Dios no pueda presentarse en público en ninguna ciudad, ellos obligan a Dios a que se quede en las afueras, en lugares solitarios, ellos constituyen el mayor obstáculo para la paz, la justicia y el bienestar de la comunidad humana.

(Por Jesús A. Diez Canseco).