Category Archives: Uncategorized

UNA VISIÓN DE DIOS

EN HOMENAJE A TODAS LAS MADRES
(Séptimo Domingo de Pascua)
Domingo, 13 de mayo de 2018.

El que quiera ver a Dios no tiene más que ver a sus semejantes.
Si somos capaces de ver a Dios en nuestros semejantes, jamás les haremos daño puesto que ellos son la imagen de Dios mismo.

El cariño visible de Dios

La madre ve en su hijo la imagen de ella y la imagen de Dios. Por eso  ella ama a ambos.
Una madre sabe que el amor a sus hijos es la imagen del amor a sus semejantes. Por eso, ella los cuida, los respeta, se sacrifica por ellos, vive para ellos. Esa es la imagen que Dios mismo nos da del amor divino.

 

La persona (o nación) que no ve a Dios en sus semejantes recurre a tomar tres acciones:
1. Se decide a vivir sin Dios, es decir, elimina a Dios de su vida.

Aislamiento privado

2. Reemplaza a Dios con otros dioses, a saber, el dios del poder, del prestigio, de la riqueza, de la indiferencia.

3. Se sumerge en el aislamiento, que es una manera de cubrirse los ojos para no ver el daño que causa a sus víctimas, es una manera de encerrarse en un mundo privado, con exclusión de todos los demás. El aislamiento es una manera de ser indiferente ante las injusticias que cometen los poderosos contra los desposeidos. El aislamiento es la manera más ofensiva de no ver a Dios.

¿Por qué Dios está en nuestros semejantes?
Porque Dios se relaciona con nosotros por medio de nuestros semejantes. La siguiente es la manera en que Dios se relaciona con nosotros: Se hace uno de nosotros, uno con nosotros. Por tanto, si amamos a nuestros semejantes, amamos a Dios que vive en ellos.
Saber que Dios nos ama es saber que Dios vive en nosotros: “Nosotros hemos conocido y hemos creído en el amor que Dios nos tiene” (1 Juan 4:16). Vemos a Dios no simplemente a través de nuestros semejantes sino en nuestros semejantes.
Una madre es el ejemplo del amor Dios porque él ama hasta el extremo.

(Por Jesús A. Diez Canseco)

LA UNIDAD ENTRE EL HOMBRE Y LA MUJER

LA LLAMADA “GUERRA DE LOS SEXOS”.
La llamada “guerra de los sexos” tiene dos causas: 1) Los esfuerzos del hombre y la mujer para probar que Dios cometió un error cuando los creó como “una sola carne”; y 2) Los esfuerzos del hombre y la mujer para evitar su responsabilidad de lograr la unidad.

Unidad en la familia

BENEFICIARIOS.
Los logros que los seres humanos alcanzaron a lo largo de su evolución fueron para beneficio de todos ellos, hasta que entraron en conflicto entre ellos mismos. A partir de ese momento, los logros son para beneficio de la persona más fuerte o del grupo más poderoso.

PROBLEMAS EN LAS FAMILIAS.
La desigualdad económica y la decadencia moral tienen la dudosa distinción de crear problemas en las familias.
1.- La desigualdad económica produce trastornos en las relaciones entre los miembros de las familias pobres, donde los hijos quedan reducidos a simples artículos de comercio e instrumentos de trabajo.
2.- La decadencia moral engendra confusión en la identidad de los miembros de las familias de todas las clases sociales, sembrando en los hijos la incertidumbre ante la posibilidad de que algún día el padre deje a la madre por otra mujer o por otro hombre.

(Por Jesús A. Diez Canseco).

LOOK TO THE HEIGHTS

(Fourth Sunday of Lent)
Sunday, March 11, 2018.

Look to the heights if you want to see the suffering of the world.
Those who suffer injustice are, by their very existence, a denunciation against the unjust. That is, the one who suffers injustice exposes the harm the unjust inflicts upon him. The victim of any injustice is like a person who is lifted up on a cross (John 3:14) for everybody to see.
The evildoers, on the other hand, reveal injustice through their evil actions and through the “legitimate” societal order that promotes and condones said actions.
Once the victim is lifted up on his cross, evil can no longer hide, evil can no longer disguise itself under the cover of false “legitimacy” or “righteousness”, because the victim, the image and likeness of God, is up there for everybody to see.
The redemption of the suffering humanity is at hand, since the victim we see lifted up on the cross is the Son of God, who has defeated injustice, evil, and death.

(By Jesús A. Diez Canseco).

MIRA HACIA LAS ALTURAS

(Cuarto Domingo de Cuaresma)

 Si quieres ver las injusticias de este mundo, mira a las alturas.
Los que sufren injusticias constituyen, en sí mismos, una denuncia contra los injustos, es decir, aquel que sufre injusticia expone la injusticia perpetrada por el injusto. Una persona que sufre una injusticias es como una víctima elevada en una cruz, una víctima como el Hijo del hombre que fue elevado en la cruz (Juan 3:14), una víctima a quien la humanidad puede ver.
Los que sufren injusticias ponen al descubierto los males del mundo porque:
1. Los que han sido creados a imagen y semejanza de Dios sufren el despojo de su dignidad humana.
2. los que cometen injusticias lo hacen no sólo en nombre propio, sino además en nombre y representación de lo que ellos consideran un orden “legítimo”.
Cuando la víctima es “elevada en su cruz”, el mal pierde el poder de esconderse, de disfrazarse bajo las apariencias de la falsa justicia. La víctima está allí, ante la vista de todos, denunciando la ignominia de la injusticia.
La redención de la humanidad doliente está ya a nuestro alcance por cuanto la víctima que vemos en la cruz es el Hijo de Dios, el que ha derrotado a la injusticia, al mal y a la muerte.

(Por Jesús A. Diez Canseco).

TRUE WELL-BEING IS FOR YOU AND EVERYONE ELSE

(Fifth Sunday in Ordinary Time).
Sunday, February 4, 2018.

The pursuit of your individual well-being is a trait of human nature, and so it is the pursuit of the well-being of the entire human collectivity. The evolution of humanity is possible only when men pursue their well-being both individually and collectively. Moreover, human evolution will be in jeopardy if the ills of humanity are not cured.
God is interested in the welfare of us individually and collectively. “He cured many who were sick with various diseases, and drove out many demons” (Mark 1:34).
Just as individuals get sick, so does society.
There are illnesses that afflict an individual person, and illness that afflict entire collectivities, i.e. the illness afflicting the people “throughout the whole of Galilee” (Mark 1:39).
Just as an individual may suffer gravely (even to the point of death) from an untreated illness, so does human society. The illnesses of human society, such as division and inequality can destroy the very fiber of humanity (even to the point of annihilation).
These societal illnesses subject humanity to “months [years or centuries] of misery” (Job 7:3), make our days “come to an end without hope,” and make us believe that we “shall not see happiness again” (Job 7:6-7).
God cures humanity’s illnesses.
Our suffering humanity needs to gather at God’s door, pursue him, and follow him wherever he goes (Mark 1:33, 36, 37) because he is ready to cure society’s maladies; he “heals the brokenhearted, binds up [humanity’s] wounds . . . sustains the poor but casts the wicked to the ground” (Psalm 147:3, 6). Just as God frees you from all your ailments, so he will do the same with all humanity.

(By Jesús A. Diez Canseco).

LIGHT FOR A NEW WORLD

(Epiphany)
Sunday, January 7, 2018.

God’s light comes to you so that you may know yourself and the world. In order to know the world you must be able to see the good and the bad in it. Then, you assume the responsibility to maintain the former and correct the latter.
Our efforts to change the world may prove fruitless if we fail to summon the light  of God.
The light of God allows us to see the following:
– The evil in the world and in us.
– The need to eradicate evil in all its forms.
– Our own power, as human beings, once we allow God to live in our world.
Our world will remain ugly until we regain our ability to rebuild it under the light of God.

(By Jesús A. Diez Canseco).

LUZ PARA PARA UN MUNDO NUEVO

(Epifanía)
Domingo, 7 de enero del 2018.

En su epifanía Dios te da la luz para que te conozcas a ti mismo y para que conozcas al mundo en que vives. Conocer a mundo implica conocer lo bueno y lo malo que hay en él. Por tanto, tu responsabiliad será mantener lo primero y corregir lo segundo.
Dios nos da su luz para que nosotros podamos ver al mundo bajo la luz de Dios.
La luz de Dios nos permite ver lo siguiente:
– El mal que existe en el mundo y en nosotros.
– La necesidad de erradicar el mal en todas sus formas.
– La gloria del hombre una vez que le permitimos a Dios vivir en nuestro mundo.
Nuestro mundo será maravilloso sólo cuando seamos capaces de reconstruirlo bajo la luz  de Dios.

(Por Jesús A. Diez Canseco).

A RADICALLY DIFFERENT KINGDOM

(Christ the King).
Sunday, November 26, 2017.

God grants us the power to build his Kingdom here on earth, a kingdom radically different from the kingdoms ruled by those who hold worldly power.
Why is it different?
– Because in the Kingdom of God, there is no imposition, there is no coercion. In it, men are motivated only by what is in the best interest of all. In this kingdom, the righteous and the wicked – the “sheep” and the “goats” (Matthew 25:32) – are free from external laws. It is up to them to care for one another, especially for those who suffer.
– Because in the Kingdom of God, the king himself lives in every person, especially in the little ones, and in those who suffer. In this kingdom, the king not only becomes a subject, but the lowliest of the subjects, and together, all contribute to its building by bringing an end to all forms of harm and indifference.
The negation of the Kingdom of God.
Inflicting harm on people or ignoring their sufferings constitutes a negation of the Kingdom of God. Those who fail to provide for the needs of others (the “goats”) will be responsible for their own condemnation because they are indifferent to the sufferings of others.
Indifference is the gravest offense against the Kingdom of God. Why?
Because the one who causes harm may someday come to see the evil he causes, and may act to correct it. But the one who is indifferent cannot see the evil he causes, and therefore, is incapable of correcting it.

(By Jesús A. Diez Canseco).

UN REINO TOTALMENTE DIFERENTE

(Cristo Rey).
Domingo 26 de noviembre del 2017.

Dios nos concede su poder para construir, aquí en el mundo, un Reino que es radicalmente diferente a los reinos de los que detentan el poder del mundo.
¿Por qué es radicalmente diferente? Por dos razones:
1. Porque en el Reino de Dios no existe ninguna forma de coerción ni imposición. En él, los hombres tienen por única motivación el bienestar de sus semejantes. En este reino, ni los justos ni los malvados – “las ovejas” y “los cabritos” (Mateo 25:33) – están bajo ninguna imposición o coerción, pues depende exclusivamente de ellos el atender o desatender las necesidades de sus semejantes, especialmente de los que sufren.
2. En el Reino de Dios, el Rey (es decir Dios mismo) vive en cada ser humano,especialmente en los “más pequeños” (Mateo 25:40), en los más insignificantes, en los que sufren. En el Reino de Dios, el Rey no se hace simplemente un súbdito, sino el más bajo de los súbditos, y todos juntos lo edifican mediante la eliminación del sufrimiento humano y la erradicación de la indiferencia.
La negación del Reino de Dios.
Se entiende, por tanto, que la indiferencia ante el sufrimiento del prójimo constituye una flagrante negación del Reino de Dios. Los que se niegan a atender a las necesidades de su prójimo son responsables de su propia condenación por el hecho de ser indiferentes ante el sufrimiento humano.
La indiferencia es la más grave ofensa contra el Reino de Dios.
¿Por qué? Porque el causante directo del daño tiene la posibilidad de ver algún día el mal que hace y luego corregirlo; pero el indiferente ha perdido toda posibilidad de verlo, y por tanto, toda posibilidad de corregirlo.

(Por Jesús A. Diez Canseco).

WHEN YOU FORGIVE, YOU BECOME HUMAN

(Twenty-four Sunday in Ordinary Time)
Sunday, September 17, 2017.

You are a human being because you have the power to use your reason, to appreciate beauty, to reflect on your feeling. And most importantly, because you have the power to forgive. If you lack that power, you are not human.
Forgiveness makes you human for the following reasons:
– Forgiveness is not merely a way of behaving; it is rather a way of life. That is to say, in order to live as a true human being, one must forgive others.
– Forgiveness knows no limits, neither in quality nor quantity. Is it enough to forgive seven times? “I say to you, not seven times, but seventy-seven times” (Matthew 18:22); in other words, always!
– Forgiveness does not end in a unilateral action; it is continued in all the interactions between all men. This is why the one who is forgiven is expected, in turn, to forgive others.
– Forgiveness opens the doors to life; it is the never-ending source of life in human history.

In order to be able to forgive you must:
– Understand that all humans share the same human dignity.
– Understand that the wrong inflicted upon one is a wrong inflicted upon all.
– Expect that the suffering of one person should move everyone else to compassion.

(By Jesús A. Diez Canseco).