CRISIS DE LÍDERES

(Cuarto Domingo de Pascua)
Domingo, 7 de mayo del 2017.

Si usted busca verdaderos líderes, ellos deben poseer los siguientes atributos:
– Tener vida en sí mismos. El verdadero líder ha de tener la capacidad de experimentar la plenitud de la vida, es decir, su vida debe estar sustentada en la unidad e igualdad humanas. Para los verdaderos líderes la vida es un tesoro que enriquece no sólo a ellos mismos sino también a todo el género humano.
– Mantener el compromiso de compartir su vida con sus semejantes. La fuerza que motiva a un verdadero líder es el deseo de compartir su vida con todos los demás. Tal motivación lo impulsa a dar su vida por sus seguidores. El líder hace un compromiso personal con sus seguidores, un compromiso basado en su identificación con sus seguidores.
– Conducir a sus seguidores a la vida. La función del líder consiste en ser un ejemplo personal para que sus seguidores vean lo que es la vida plena, con todas sus bondades y desafíos. La vida misma, por tanto, se ofrece como una meta para aquellos que siguen al verdadero líder. Los líderes se hacen uno con sus seguidores y esa unidad les permite alcanzar juntos la plenitud de vida.
Pero he aquí la gran tragedia: Los líderes que detentan el poder del mundo carecen de los atributos que deben tener los verdaderos líderes:
– Los líderes del mundo carecen de vida en sí mismos, por cuanto no existe vida en los líderes que sólo buscan la riqueza y el poder.
– Los líderes del mundo persiguen su propio beneficio sin importarles el bienestar de los demás.
– Los líderes del mundo levantan barreras que los separan de aquellos que deberían ser sus seguidores.
Los líderes del mundo son “ladrones y malhechores” que sólo vienen “a robar, matar y destruir” (Juan 10:8, 10). Ese tipo de líder es el que”no entra por la puerta… sino que salta por algún otro lado”(Juan 10:1).
Por el contrario, el líder verdadero se esfuerzapara que [los hombres] tengan vida y la tengan en abundancia”(Juan 10:10).

(Por Jesús A. Diez Canseco).