DI LA VERDAD CUANDO DIGAS QUIÉN ERES

(Tercer Domingo de Adviento).
Domingo, 17 de diciembre del 2017.

 El que se conce a sí mismo y dice lo que es, habla la verdad, es amigo de la luz.
Dios es la luz porque  se revela a sí mismo cuando viene al mundo.
La luz irradia sólo de aquel que dice la verdad sobre sí mismo. De allí que, podremos ser fieles seguidores de Dios sólo cuando seamos sinceros en presentarnos ante él y ante los hombres como lo que en realidad somos.
Los que hacen el mal en el mundo no admiten lo que en verdad son; ellos recurren a la mentira para encubrir lo que son y aparentar ser precisamente lo opuesto a lo que son. Esta actitud engendra un mundo de hipocresía donde los injustos alegan ser justos.
Los que siendo injustos alegan ser depositarios de la justicia, adulteran la verdad y carecen de toda autoridad moral para hablar de la verdad; sus acciones y palabras son un testimonio a la mentira, un tributo a la hipocresía.
Aquellos que alegan ser lo que no son se engañan a sí mismos, nunca hablarán la verdad, no podrán liberarse del mal. Ellos mantienen a los demás en la oscuridad,no reconocen la Luz, la luz que expone lo que es la verdad y lo que es la falsedad.

(Por Jesús A. Diez Canseco)