DIOS ES NUESTRO SERVIDOR

(Trigésimo Primer Domingo de Tiempo Ordinario).
Domingo, 5 de noviembre del 2017.

Dios es el servidor de todos. Al hacerse el servidor de todos, Dios atrae hacia sí a todos. He aquí las razones por las que Dios es un servidor:
– Para hacerse un servidor,  Dios toma el lugar más bajo entre los hombres.
– Lo que Dios proclama lo demuestra mediante el ejemplo.
– No hay carga que ser humano lleve que Dios no la haya llevado.
– Todo lo que Dios hace es para beneficio de la humanidad.
– Dios expresa su amor por por nosotros mediante obras, no mediante palabras vacías.
– Dios abre las puertas de su prosperidad para todo el mundo no sólo para un grupo privilegiado.
– Dios instruye a los hombres en la verdad quitándoles las venda que les cubre los ojos a fin de que puedan ver claramente.
– Dios se hace hombre porque él honra a los seres humanos más allá de todo lo creado, porque Dios creó al hombre para que sea la más alta dignidad de la creación. Ante los ojos de Dios nada tiene mayor preeminencia que un ser humano.
– Dios siempre se mantiene fiel a su compromiso para con los hombres, sin importar cuántas veces éstos fallen.
– Dios se hizo hombre para así dar su vida por todos.
– Dios se ofrece a sí mismo de la manera más sincera, en la plenitud de su voluntad, sin condiciones, para que todos los seres humanos lo reciban.
– Dios acompaña nos acompaña a lo largo de la historia, derramando su prosperidad y justicia, guiándonos hacia su reino.
Dios es un servidor de quien aprendemos a ser como él es, porque él es nuestro maestro, salvador y Padre. (Mateo 23:8-10).

(Por Jesús A. Diez Canseco).