DIOS QUIERE QUEDARSE EN TU CASA

(Trigésimo Primer Domingo de Tiempo Ordinario)
Domingo, 30 de octubre del 2016.

Dios quiere quedarse en nuestra casa. “Hoy tengo que quedarme en tu casa” (Lucas 19:5). Eso es lo que dice Dios a toda la humanidad. Él quiere restaurar su presencia (una presencia de justicia y unidad) entre nosotros.
La propuesta de Dios recibe de nosotros dos tipos de respuestas:
1. Una respuesta de aceptación.
“Señor, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres, y a quien le haya exigido algo injustamente le devolveré cuatro veces más” (Lucas 19:8). En ese momento la justicia y la unidad llegarán al mundo. “Hoy ha llegado la salvación a esta casa” (Lucas 19:8). Ese es el plan que Dios tiene para todos.
2. La respuesta de los detractores de Dios es una respuesta de rechazo. Los detractores son los que “empezaron a criticar y a decir: ‘Se ha ido a casa de un rico que es un pecador’” (Lucas 19:7).
El injusto tiene establecido su propio “hogar”, su propio “orden” basado en la división y la injusticia; él no acepta a nadie que fomente la unidad y la justicia. El injusto tiene necesidad de continuar ejerciendo su dominación sobre los demás, y para ello crea un estado (“una casa”) de falsedad.

(Por Jesús A. Diez Canseco)