EL MUNDO EN PELIGRO

(Trigésimo Domingo de Tiempo Ordinario).
Domingo, 29 de octubre del 2017.

El mundo de la injusticia, de la explotación, y del abuso, está en gravísimo peligro. Y quienes lo ponen en peligro son aquellos que están dispuesto a seguir este mandamiento: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:39). El amor al prójimo significa necesariamente buscar la paz y la unidad entre todos.
¿Qué hacen los injustos y explotadores para defenderse?
Conservan tal mandamiento pero con un sentido totalmente tergiversado (lo que, en verdad, es una manera de eliminarlo). De allí que el término “amor” ha sido reducido a significados tales como: el acto sexual o la atracción sentimental carente de toda conexión con la justicia social. En ese sentido, el término amor, hoy en día, tiene un significado totalmente ajeno al que le confiere Dios. En otras palabras, los opresores han eliminado a un mandamiento que es peligroso para el mundo de ellos.
Una vez que se tergiversa el verdadero significado del amor, los poderosos pueden hipócritamente decir que obedecen el mandamiento del amor cuando al mismo tiempo:  Desencadenan guerras, fomentan el desposeimiento y la miseria de las mayorías, y explotan a los débiles.
Entonces, ¿Qué es el amor?
El amor es una manera de vida que mueve las personas a entregarse totalmente a la realización del bienestar de sus semejantes. El amor lleva a una persona a buscar el interés de los demás antes que el interés propio.
Es este significado el que resume todas las leyes sobre la convivencia armónica entre las personas. Este significado hace del amor un mandamiento extremadamente peligroso para los poderes del mundo.

(Por Jesús A. Diez Canseco).