ENTRE TÚ Y DIOS

TÚ Y DIOS.
Cuando te olvidas de Dios, las naciones se tornan más agresivas, el hombre más cruel y la verdad más odiada. Pero en todo caso, Dios sigue confiando en que tú traerás la paz, el amor y la verdad al mundo.

UNA TRAGEDIA.
No importa a qué religión pertenezcas, recuerda que casi todas las religiones reconocen la existencia del bien y el mal. La tragedia consiste en que algunas religiones tratan de convencerte de que los que ostentan el poder del mundo están del lado del bien.

UNA INDIFERENCIA.
No seas indiferente ante la la explotación del hombre por el hombre, por el contrario, elimínala y así habrás quitado la ponzoña al pecado.

LO QUE DIOS NO TIENE.
Si Dios no tiene la autoridad para explotar a los seres humanos, ¿por qué ha de tenerla el hombre? Si Dios tuviese esa autoridad, dejaría de ser Dios. Igualmente, si un ser humano la tuviese, dejaría de ser un ser humano.

(Por Jesús A. Diez Canseco).