LA NAVIDAD EN LOS OJOS DE MARÍA

(Cuarto Domingo de Adviento)
Domingo, 23 de diciembre de 2018

Para comprender la navidad, hay que verla con los ojos de María.

La navidad es la unión entre todos

 

La navidad es el tiempo para acercarnos los unos a los otros, para reconocer la grandeza que existe en cada uno. María no sólo se acerca a Dios sino que además lo recibe en su cuerpo de mujer.

 

El mundo debe hacerse un signo de la navidad

 

 

Al igual que María, nosotros hemos de recibir a Dios en nuestras personas y  en nuestro mundo promoviendo la paz, la justicia, el respeto mutuo.

La navidad es el tiempo de convertir nuestra flaqueza en fortaleza, nuestras cadenas en libertad, nuestras tristezas en alegrías: El Poderoso “ha hecho en mi favor cosas grandes” (Lucas 1:49). María, “la humilde esclava” del Señor se hace la madre de Dios, la madre de la humanidad.

 

La unidad entre la madre y su hijo

La navidad es el tiempo de eschuchar a Dios que nos dice que quiere hacerse UNO con nosotros. Desde que Dios tomó carne en María, ella nunca se separó de él ni él de ella. Es obvio que durante el embarazo el hijo siempre está con su madre (en el vientre de ésta). En el caso de María ella nunca se separó de su hijo ni aun después del nacimiento, y su hijo siempre permaneció “en” María.

Es necesario, pues, que Dios permanezca en nosotros en navidad y siempre.

(Por Jesús A. Diez Canseco)