LA RESURRECCIÓN ESTÁ A TU ALCANCE

Los hijos de Dios alcanzarán la resurrección cuando venzan las barreras de este mundo
Para participar en la vida de la resurrección, hemos de relacionarnos los unos a los otros de la misma manera en que Dios se relaciona con nosotros. Es decir, por cuanto Dios se relaciona con nosotros como si fuesemos sus hijos y hermanos, así, de la misma manera, nosotros hemos de relacionarnos con nuestros semejantes como si fuesen nuestros hijos y hermanos.
Los hijos de Dios vencerán las barreras de este mundo y alcanzarán la dignidad “de tener parte en aquel mundo y en la resurrección de entre los muertos” (Lucas 20:35).
¿Cuáles son las barreras de este mundo? Las barreras de este mundo son las injusticias y divisiones que impiden a los hombres vivir como hijos de Dios. Nuestro mundo (“este mundo”) fomenta la división sobre la unidad, la fuerza bruta sobre la deliberación racional, la represión sobre el respeto, la mentira sobre la verdad.
Aquellos que perpetúan “este mundo” de injusticia y división, no creen ni esperan en la resurrección, porque sus acciones en este mundo los hace indignos “de tener parte en aquel mundo y en la resurrección de entre los muertos”, porque ellos se niegan a vivir como hijos de Dios, porque carecen de vida, porque los males de “este mundo” no pueden continuar en “aquel mundo”, en el mundo de la resurrección a la vida eterna.
¿Cómo eliminamos las barreras que nos interpone “este mundo”?
Viviendo en unidad con todos, viviendo como miembros de la familia humana universal, viviendo como “hijos de Dios por ser hijos de la resurrección” (Lucas 20: 36).

(Por Jesús A. Diez Canseco)