LIBÉRATE

(Domingo de Ramos)
Domingo, 25 de marzo de 2018.

Si quieres liberarte, hazlo mediante el poder de Dios, no el poder del mundo.
Veamos la radical diferencia que existe entre la manera en que libera Dios y la manera en que “libera” el mundo.

Tú puedes liberar a la humanidad

1. Jesús utiliza su poder liberador obedeciendo humildemente la voluntad del Padre. El poder liberador de Cristo radica en su adherencia a la justicia, a la bondad, a la paz, a la verdad y al respeto hacia todos los seres humanos. El poder de Cristo no menosprecia, ni explota, ni oprime, ni engaña, ni destruye a los demás seres humanos. Jesús entra a Jerusalén “con toda sencillez, montado en una burra, un animal de carga” (Mateo 21:5).
2. El mundo, por el contrario, utiliza medios de “liberación” que sólo incrementan la esclavitud de la humanidad en todos los aspectos de la vida:
– Motivando a las personas a buscar su propio interés a expensas del bienestar e interés de los demás. Esta actitud no conduce al individuo a ninguna liberación sino que por el contrario lo sumerge en una esclavitud cada vez más profunda y deshumanizadora.
– Instituyendo la dominación o la destrucción de unos contra otros.
– Fomentando el uso de la fuerza (bruta o de cualquier otro tipo) del poderoso contra el débil.
Si Jesús nos muestra su poder liberador al entrar en Jerusalén con toda sencillez, así también nosotros hemos de demostrar sencillez, pues esa es la única manera de alcanzar la verdadera liberación del mundo.

(Por Jesús A. Diez Canseco)