PARA QUÉ SIRVE EL TRABAJO

(Vigésimo Quinto Domingo de Tiempo Ordinario).
Domingo, 24 de septiembre del 2017.

El trabajo del hombre es la actividad que produce los bienes que satisfacen las necesidades humanas ya sea individualmente o colectivamente.
Individualmente, por cuanto las personas capaces de trabajar obtienen así lo que ellas necesitan. Y colectivamente, por cuanto las personas incapacitadas para trabajar reciben lo que necesitan de las personas que trabajan. De esa manera, los hombres demuestran la cooperación, la igualdad y la justicia que los hacen seres humanos.
¿Por qué los hombres tienen que vivir así?
– Porque todos los hombres son idénticos en dignidad, y en virtud de ello, las necesidades que brotan de la dignidad humana, son idénticas en todos; y
– Porque la justicia se cumple sólo cuando todos los hombres llegan a poseer lo que necesitan para satisfacer sus necesidades al más alto nivel requerido por la dignidad humana, sin quitar ni añadir nada.
Para vivir como humanos, todos deben poseer lo que necesitan para satisfacer plenamente sus necesidades.
La justicia humana queda realizada cuando todos adquieran los bienes que satisfagan sus necesidades. Esa justicia se aplica a todos sin excepción: El propietario de la viña salió a contratar trabajadores “de madrugada… Salió de nuevo hacia las nueve de la mañana, … al mediodía, … a las tres de la tarde…y a la última hora del día”. El propietario de la viña se aseguró de que nadie quedara “sin hacer nada”. A todos ellos, les hizo la misma llamada: “Vayan también ustedes a trabajar en mi viña” (Mateo 20:1-7).
Los que se oponen a la justicia.
Son aquellos que están contra la igualdad entre los hombres, son aquellos que tratan como inferiores y desiguales a sus semejantes, son los enemigos del bienestar universal de la humanidad, son los que siembran la división entre las gentes, son los que siempre quieren tener más de lo que necesitan, son los que quieren ser los primeros. Por tanto, aquellos que buscan ser los primeros, serán los últimos (Mateo 20:16).
La justicia requiere que el trabajo sea un medio para:
1. Ganar lo que los hombres necesitan para satisfacer sus necesidades; y
2. Respetar la igualdad y unidad entre todos.

(Por Jesús A. Diez Canseco)