¿QUIERES QUE DIOS VENGA AL MUNDO?

(Primer Domingo de Adviento).
Domingo, 3 de diciembre del 2017.

Si quieres que Dios venga al mundo, tienes que esperarlo. Y mientras lo esperas tienes que mantenerte despierto.
Lo que nos ayuda a mantenernos “despiertos” (Marcos 13:37) mientras esperamos a alguien, es conocer al que esperamos. Cuanto más sabemos de esa persona, más empeño pondremos en mantenernos despiertos.
Ahora bien, nuestro mundo no tiene ningún interés en esperar a Dios porque no lo conoce ni desea su venida.
¿Por qué el mundo no quiere que venga Dios?
Porque el mundo ya ha recibido a los dioses que necesita: el dios de la riqueza y del poder, el dios de la guerra y la destrucción, el dios del egoísmo y la indiferencia. Los súbditos de este mundo están plenamente convencidos de que no hay nada mejor que los dioses que ya poseen. Para el mundo, Dios no es sino un intruso que viene a alterar el “orden” existente.
Sin embargo, Dios quiere darnos a conocer cuán necesaria es su venida al mundo, él quiere que sepamos que él tiene el poder para liberar a la humanidad de las mentiras del mundo, del mal y de la muerte.
Si no queremos perdernos la venida de Dios, hemos de permanecer despiertos.
¿Qué significa permanecer despierto?
Permanecer despierto significa buscar y trabajar por la liberación y la vida en el mundo, por la unidad y la igualdad entre los hombres. Permanecer despierto significa conocer a Dios y desear lo que él representa. Esta expectativa nos mantiene despiertos.
Aquellos que permanecen despiertos son testimonio visible de Dios entre nosotros. Por ellos recibimos los frutos de la venida de Dios al mundo: Ustedes “han sido enriquecidos en todo, en toda palabra y conocimiento… Así, ya no les falta ningún don de gracia a los que esperan” la venida de Dios(1 Corintios 1:5, 7).

(Por Jesús A. Diez Canseco)