TU AUTOESTIMA

(Segundo Domingo de Cuaresma).
Domingo, 25 de febrero del 2018.

Cuando tu autoestima se oscurece a causa de la presencia del mal, se hace necesario que restaures tu resplandor.
Cómo restaurar el resplandor de tu autoestima:
– Has de verla tal como es: resplandeciente, muy blanca, tal como Dios la creó para ti.
– Has de reconocer que los elementos de la oscuridad son males pasajeros que tu autoestima sufre en determinados momentos de tu vida.
– Has de tener la convicción de que tú estás unido a Dios, de la misma manera en que Dios Padre está unido a Dios Hijo: “Este es mi Hijo amado” (Marcos 9:7). Es en razón de esta unidad que puedes compartir la bondad de Dios.
– Has de escuchar a Dios decirte: “Escúchenlo” (Marcos 9:7), sean como él.
La grandeza de tu autoestima queda plenamente restaurada cuando tu vida triunfa sobre la muerte, es decir, con la resurrección de Jesucristo, resurrección de la cual somos beneficiarios. No digan a nadie lo que han visto, hasta que el Hijo de Hombre resucite de entre los muertos (Marcos 9:9). Es el propio Dios que vive en ti quien te anuncia la restauración de ltu grandeza, y te da los medios apropiados para tal restauración.
Dios y los hombres somos protagonistas de la restauración de la bondad de la naturaleza humana. “Si Dios está con nosotros, ¿Quién estará contra nosotros? Si ni siquiera se reservó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos va a dar con él todo lo demás?” (Romanos 8: 31-32).
Los que viven en Dios, se hacen resplandecientes.

(Por Jesús A. Diez Canseco).