DE LA ESCASEZ A LA ABUNDANCIA

(Segundo Domingo de Tiempo Ordinario)
Domingo, 20 de enero de 2019

Distribuya esto entre los que lo necesitan.

 

Si usted quiere pasar de la escasez a la abundancia, recurra a la cooperación mutua en la producción de los bienes y luego distribúyalos entre todos de acuerdo a la nacesidad de cada uno.  De lo contrario la abundancia será tan perjudicial como la escasez.

 

Cuáles son las escaseces que sufrimos
En el nivel individual sufrimos escasez de ingresos económicos dignos, de interés en el bienestar de nuestros semejantes, escasez de paz en nuestros corazones, escasez de estabilidad, de esperanza, de valentía, de fe en nosotros mismos.

Esta es la escasez, del que no comparte.

En el nivel de la comunidad de naciones experimentamos escaseces de justicia, de igualdad, de paz, de respeto.

He aquí cómo restaurar la abundancia:
Sembrando el entendimiento, la unidad, el respeto mutuo entre los individuos y entre las naciones. Poniendo fin a las guerras, las luchas fratricidas, las agresiones militares, la imposición de sanciones económicas que postran a los pueblos en la miseria.

Recuerde que la vida en este mundo es como una boda en la que todos tenemos la responsabilidad de producir y consumir el vino del banquete.

(Por Jesús A. Diez Canseco)